lunes, 16 de mayo de 2011
viernes, 13 de mayo de 2011
El Cremor
Tempus fugit. Uno de los antiguos "masets" en los que el viejo Castellón pasaba el verano, arrasado ahora por los cambios urbanísticos, la especulación y las posteriores ocupaciones. Otro signo de identidad de Castellón que se ha perdido, en favor de un progreso mal entendido. Pero los que ejercen de "soca", el "todo Castellón", siguen envueltos en la bandera de la ciudad y el manto de la "Lledonera", pasteleando con las gaiatas o tocando la "dolçaina i el tabal". Rosa María, que bona estás...
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Pido perdón a los blogeros de otras partes del mundo, a los que lo anterior les resultará bastante incomprensible, pero de vez en cuando el cuerpo me pide un desahogo localista, y la cosa no tiene traducción posibledomingo, 8 de mayo de 2011
sábado, 7 de mayo de 2011
Las Ramblas
viernes, 6 de mayo de 2011
Un disidente
Mientras sus compañeros del post anterior jugaban a futbol, este se dedicada a la reflexión, cómodamente tumbado a la puerta de la iglesia. Desde la terraza de un bar, al otro lado de la plaza, su madre se desgañitaba preocupada por la limpieza de la ropa. El efecto, como puede observarse, fue nulo.
¡Pareu, que passa una agüela!

Ese era el grito de guerra que detenía el partido cuando una viejecita cruzaba la plaza de los Escolapios, camino de la iglesia de la Trinidad, entre un enjambre de niños asilvestrados que perseguían una pelota. Alguna vez, el grito llegaba tarde y la señora recibía un pelotazo bastante considerable, así que disolvía el encuentro amenzando con recurrir a la fuerza pública, a nuestros progenitores o a los padres escolapios, que estaban más a mano.
Ese rincón de la plaza era la portería a la que yo chuté durante doce años (hasta los dieciseis) y recientemente, que pasee esas mismas calles después de muchos años, me sorprendí al comprobar que, cincuenta años después, sigue siendo escenario de los mismos juegos. Ahora con la incorporación de niñas que, hay que decirlo, dominaban el balón bastante mejor que sus hermanos y amigos.
Ese rincón de la plaza era la portería a la que yo chuté durante doce años (hasta los dieciseis) y recientemente, que pasee esas mismas calles después de muchos años, me sorprendí al comprobar que, cincuenta años después, sigue siendo escenario de los mismos juegos. Ahora con la incorporación de niñas que, hay que decirlo, dominaban el balón bastante mejor que sus hermanos y amigos.
miércoles, 4 de mayo de 2011
martes, 3 de mayo de 2011
lunes, 2 de mayo de 2011
sábado, 30 de abril de 2011
viernes, 29 de abril de 2011
Otra magdalena de Proust

Esta vez quien busca el tiempo perdido es Anna, que amenaza con bañarse este verano en la acequia Mayor, como hacía cuando tenía diez años. No creo que ahora la cosa sea tan sencilla, porque entonces los niños jugabamos por las calles, ibamos en bicicleta sin casco y resolvíamos las diferencias de opinión a pedradas, pero, en cualquier caso, tendré que hacerme con un neumático de camión como flotador, para que la ambientación sea la misma. Por si acaso se sale con la suya.
miércoles, 27 de abril de 2011
Salida al campo
En los años cincuenta, Francisco Candel definió el suburbuio como el lugar "donde la ciudad cambia de nombre". Ahora, con el desarrollo urbanístico, la cosa está mucho más clara y la ciudad acaba justo en el campo, sin chabolas, charcos ni basuras: uno sale de casa, cruza un paso cebra y ya está en el campo. ¡Bien!
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