domingo, 29 de noviembre de 2009

El grajo comienza a volar bajo,...

...y hace un frío del carajo. Día de Santa Catalina, día del Barcelona-Madrid. Los medios de comunicación calientan el ambiente, sólo hay futbol, pero en Vila-Real la gente se "muda" para ir a la feria. Javi cumple cuarenta años y lo celebraremos esta tarde frente al televisor.
Subo esta foto del 2004, que me retrotrae al otoño en Benicassim.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Hallazgo histórico

A la caída de la tarde y en un recóndito camino de la huerta, encuentro esta vieja obra del Miguel Angel del grafiti castellonense. ¿Qué habrá sido de él? ¿Ha pasado a la clandestinidad? ¿ O ha colgado los sprays, aprobado una oposición a funcionario público y se ha convertido en un ciudadano de orden? Como pasa siempre, se nos van los mejores

sábado, 21 de noviembre de 2009

domingo, 15 de noviembre de 2009

Pelotas de fraile


Blogueros tragones y cocinillas, hete aquí la receta de las las llamadas pelotas de fraile (desitjos de monja, para los malintencionados), que en otros lugares, más respetuosos con el clero, llaman bombas de crema. Me quedo con la denominación valenciana, según receta de la madre de Anna, compendio de la sabiduria gastronómica popular de este pueblo. Parece ser que a ella le salían pelotas de cardenal, más que de fraile.


Ingredientes:

Para la pasta:
- 1 vaso de huevos (es decir, se van cascando los huevos en un vaso, hasta llenarlo; suelen ser 4 o 5)
- 1 vaso de azucar
- 1 vaso de agua tibia
- 1 vaso de leche
- 1 vaso de aceite
- 2 pastillas de levadura natural
- Cantidad de harina indeterminada (en el lenguaje críptico de las mujeres locales "harina, la que admita"). La experiencia demuestra que suelen ser en torno a 200 gr de harina, por cada huevo utilizado.
- la ralladura de una cáscara de limón.

Para la crema:

- medio litro de leche
- 10 cucharadas de azucar
- 1 cáscara de limón
- 1 barrita de canela
- 2 yemas de huevo
- 2 cucharadas de maizena

¿Que se hace con todo esto?

- Se deshacen los huevos (bien natidos) con el azucar
- Se le añade el agua tibia, en la que se habrá disuelto las pastillas de levadura
- Se le añade la leche y el aceite

Y.. ahora viene el tema delicao... se le va añadiendo harina, amasándolo poco a poco, hasta conseguir una masa compacta, pero ligera. Es decir, que se pegue en los dedos, pero no mucho.
Dejar reposar la masa en sitio oscuro y cálido hasta que suba (la teoría dice que ha de doblar su tamaño inicial, pero nunca llega a tanto.

Mientras la masa reposa, hacer la crema. ¿Cómo?

- Del medio litro de leche, apartar un poco en un vaso.
- El resto, junto con el azucar, el limón y la canela, ponerlo a hervir.
- En el vaso en el que hemos separado leche, disolver las dos yemas, la maizena y removerlo bien.
- Dejar enfriar un poco la leche hervida y añadir el contenido del vaso. Volver a poner en el fuego y, sin dejar de mover (¡ojo con esto!) esperar a que espese, sin dejar que se queme el fondo. Apartar del fuego y dejar que se enfríe

Cuando la masa ya esté buena (haya crecido), untarse las manos con un poco de aceite y hacer bolitas de masa, que dejaremos que vuelvan a reposar un rato
Freir las pelotas en un cazo con mucho aceite hirviendo, hasta que cojan color de pelota (dorado oscuro). Enfriarlas, abrirlas y rellenarlas con la crema. Rebozar con azucar y comer en respetuosa actitud que adoptaríais ante cualquier otra obra de arte.

Doblar la esquina

martes, 10 de noviembre de 2009

Lo que pudo haber sido y no fue

Fragmento suburbano, donde la ciudad pierde su casto nombre. Huertos que se quedaron en la expectativa de solares. Solares recalificados que nunca llegarán a ser PAIs de provecho. Expectativas perdidas. Gürtels venidos a menos. ¡Señor, señor,..el tiempo cómo estropea los cuerpos!

domingo, 8 de noviembre de 2009

Paisajes de la memoria 4

La farmacia Calduch cumple sus cien años en una calle Enmedio de la que han ido desapareciendo los hitos que marcaron mi infancia y mi juventud. La pastelería Moya (había unos anuncios que rezaban "pida un Gaggia y tomará café"; yo creía que Gaggia era un pastel y si lo pedías te daban un café de regalo); casa Aldás y los espectaculares montajes de Cristobal, adornando el escaparate en Navidad y Madalena a base de material electrico; la heladería Capri (inolvidables pipos de limón,.. o de caramelo, o de tutti-fruti. Inolvidables pipos); Casa Folch, tejidos y novedades; Armengot, librería y papelería mítica donde cualquier compra se convertía en un ritual envuelto en el aroma de la madera de los lápices Fabber Castell y las gomas Milán; la libreria Ares, con su trastienda de discos y libros prohibidos por el franquismo. El "Krone", el bar de la Caja Rural a la que acudían los labradores y que la maldad popular llamaba así por la cantidad de animales que allí se juntaban; allí iba yo a recoger a mi abuelo los domingos antes de comer, que me invitaba a un agua de cebada. Billares, refugio de pecadores que se saltaban alguna clase y en cuyas máquinas electrónicas enterré una pequeña fortuna. Casa Fayos, el templo originario de la fotografía castellonense, con su decoración de estilo moruno. Óptica Chiva, donde compre mi primera Nilon F y que estuve pagando a plazos durante más de un año. Y tantos otros lugares que, como todo en Castellón, se han ido perdiendo en la memoria.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Todos los Santos

Anna cumpliendo fielmente con la tradición de limpiar las tumbas de los familiares difuntos, como corresponde. Se siente obligada a seguir los pasos que le marcó su madre, por eso no me resisto a traer aquí lo que, alla por el ya lejano 2002, escribió sobre el tema en "El raspall", su columna semanal.

"Como cada año, mi madre, mis tías y una servidora, junto a varios centenares de conciundadanas, hemos desembarcado en el cementerio, con las bayetas, el pozalito, el cristasol y el tío del Netol, para dejarlo como los chorros del oro. Hay que asear las tumbas de los familiares muertos, en una demostración póstuma de atención femenina. Una ocasión de recordar a esas personas a las que has querido tanto, y también, lo reconozco, de criticar a la vecina, que, veas tu, tiene la tumba del difunto hecha un asco.
No les voy a engañar. Voy por tradición impuesta, porque ha sido así desde siempre y porque, como dice mi madre, "Nos toca a nosotras. Los hombres no sirven para esto". Y lo dice pensando en ese miedo cósmico, ese reprelús metafísico que les entra a los reyes de la casa cuando les enfrentas a las cosas básicas y fundamentales de la vida (nacer. morir, amar,...) y que, como son tan listos, han delegado dese siempre en nosotras, mientras ellos juegan a ser importantes.
Desde las lápidas, nos observan mujeres de todas las edades, que, seguramente, estan pensando esto mismo. A algunas las he visto allí desde que empecé a acompañar a mi madre. Otras llegan nuevas cada año. Jóvenes, más mayores, antiguas, modernas,... pero todas tienen esa mirada de haber descubierto que alguien les jugó una mala pasada en su papel de mujeres. Algunas reflejan resignación, pero otras, aún ahora, muestran el cabreo de haberse dado cuenta tarde. De haber perdido la oportunidad de darle una patada en el culo a más de uno."


Aprovecho para subir dos nuevos retratos del otro lado, estos con autoretrato incorporado.