

A mi hermanilla pequeña, la niña, que está pasando unos días complicados. Se llama Maribel y es la flor de la canela, o al menos eso le enseñaron a decir cuando era pequeña y muy cursi. Luego se le ha pasado.
Nos viene encima "la fin del mundo" ultraliberal y la fotografía me sigue saliendo depresiva y sombría. Menos mal que los probrecitos neocons, los mismos que han liquidado el negocio en nombre de la libertad del mercado, deciden ahora salvarnos y se acuerdan de que aún tienen nuestro dinero para garantizar nuestro dinero. Incluso se atreven (¡ellos!) a acusar a Zapatero de ser "amigo de los banqueros". Y, los demás, nos quedamos tan tranquilos. ¡Seremos burros!



