miércoles, 17 de mayo de 2017

La tienda del señor Emilio, sesenta años despues.

Uno de los escenarios de mi infancia, en la calle Caballeros, de los pocos que han sobrevivido a las modernizaciones y que siguen igual que entonces, al menos externammente. La típica tienda de ultramarinos de los años 50, en los que se vendía de casi todo y que olía a canela, sardinas de bota y a petroleo. El señor Emilio nos llenaba de atun el pan que llevábamos de casa a la hora de la merienda, sacándolo de una lata enorme con una cuchara y sujetándolo con el dedo. Remataba con un poco de aceite de la misma lata y creo que no he vuelto a comer bocadillos como aquellos

martes, 18 de abril de 2017

Tocar madre



Periódicamente las "niñas" vuelven a casa. A tocar madre. A contarle y que les cuente. A cuidarle y que les cuide. A enroscarse en el sofá bajo sus alas. A asaltarle los armarios. Y la madre, encantada,  va inventando atenciones para sus pollitos: arroces al horno, monas de Pascua, compotas de fresa, masajes de pies,  máscaras faciales,… Así es la vida.