



Reflexiones captadas en las paredes del Albaicin en un reciente viaje a Granada.
Queridos amigos y “blogueros” varios, el verano, algún viaje y, estos últimos días, un cambio de domicilio huyendo del ruido municipal en la plaza Mayor de Vila real (¡cuánto trasto inútil se puede acumular en una casa!), me tienen apartado de lo que pretendía fuera una labor casi diaria en este blog. Para más pecado, llevo una temporada en blanco en lo que toca a la fotografía, así que sirva esta nota para pediros paciencia y disculpas por mis prolongadas ausencias. Como dijo McArthur,,, ¡volveré!.
Vila-real. Viernes, 11 de septiembre. Fiestas de la Virgen de Gracia. Disco movil instalada en el horror arquitectónico de la Plaza Mayor. Son las cuatro y cuarto de la madrugada y los vecinos seguimos sin poder pegar ojo. La música hace temblar los cristales de las ventanas.
Solo siento no saber el teléfono del alcalde, para compartir con el tan agradable velada. Y recordarle de paso que su antecesar en el cargo tuvo que dejarlo por una condena judicial por un tema de ruido. Y es que no aprenden.
