martes, 22 de septiembre de 2009
sábado, 12 de septiembre de 2009
¡Cabrones!
Vila-real. Viernes, 11 de septiembre. Fiestas de la Virgen de Gracia. Disco movil instalada en el horror arquitectónico de la Plaza Mayor. Son las cuatro y cuarto de la madrugada y los vecinos seguimos sin poder pegar ojo. La música hace temblar los cristales de las ventanas.Llamo al 092 y un policia local, tan indignado como yo, me informa de que no se puede hacer nada, que el Concejal de Fiestas y la Junta de Festejos han decidido que esta salvajada dure hasta las cinco de la mañana. Conste pues que los ANORMALES son el Concejal de Fiestas y los miembros de la Junta. ¡Que les den!
Solo siento no saber el teléfono del alcalde, para compartir con el tan agradable velada. Y recordarle de paso que su antecesar en el cargo tuvo que dejarlo por una condena judicial por un tema de ruido. Y es que no aprenden.Pero no todo ha de ser desagradable en el comentario. Resumo la situación con una viñeta del genial Forges, publicada este verano
viernes, 11 de septiembre de 2009
Se cogen puntos de media

Efectos de la crisis: reaparece uno de los signos de identidad de la España de los 50. "Se cogen puntos de media", rezaban los cartelitos de papel cuadriculado, escritos a lápiz, en la puerta de algunas casas, cuando las medias de mujer eran un objeto casi de lujo y se remendaban una y otra vez. Era un medio de añadir algunas pesetas a la maltrecha economía familiar en la época de la autarquía y el hambre. Volver a verlo es una especie de "deja vue" que me devuelve a la infancia.
domingo, 6 de septiembre de 2009
viernes, 28 de agosto de 2009
Vuelta a casa
Han acabado las ¿vacaciones?. ¡Por fin! Vuelta a casa, a encontrar los cadáveres de las cucarachas en el portal de la casa, al sillón de toda la vida, a los libros de siempre,... A los calores de siempre, pero al menos las cosas están donde deben de estar. Durante casi un mes he abandonado las máquinas y las fotos. Habrá que ponerse de nuevo al trabajo.
Hola a todos. Bien hallados.
Hola a todos. Bien hallados.
martes, 4 de agosto de 2009
lunes, 3 de agosto de 2009
jueves, 30 de julio de 2009
Reflexiones sobre la ensalada
En plena etapa de adelgazamiento (¡vano intento!) propio de estas fechas, acuciado por el hambre que provoca la eliminación de alimentos necesarios (migas de pastor para el desayuno, bocadillos en el almuerzo, arroces al horno al mediodia, incursiones vespertinas por las diversas tortas de Anna, tortillas de patata a la hora de la cena frente al televisor en el que, ¡por fin!, ha reaparecido el futbol), me entretengo en visitar blogs de cocineros diversos, que me hacen la boca agua. Os recomiendo encarecidamente el que podeis encontrar aquí al lado, en "Mi lista de blogs", Cocina para impostores, que os resolverá con mucha imaginacion el condumio diario. Pinchad allí sin miedo, y para abriros el apetito de sus jugosas reflexiones, os anticipo un poco de la doctrina que acostumbra impartir Falsarius. Que aproveche.
"El consumo excesivo de ensalada constipa el ánimo, contrae las gónadas y a decir de los expertos provoca astenia espiritual. La típica de lechuga, vamos. Otra cuestión es que ya llamemos ensalada a cualquier cosa. Ensalada de callos y morrillos de ternera, con guarnición de muslitos de pato, por ejemplo. Eso ya es diferente. Pero lo que es la ensalada en sí, la de lechugas y forrajes varios, es un coñazo que se inventó para entretenernos picando hierba mientras llega el arroz o el lechazo. Un matahambre pensado por algún antiguo cocinero astuto que no sabía qué hacer con las malas hierbas del jardín de su casa, les puso nombres molones (rúcula, brotes de primavera, canónigo y cosas así) y se dedicó a venderles a sus clientes las plantas que no se le querían comer ni las cabras. Y como suele suceder con las cosas absurdas (mírese si no el éxito de la corbata) la cosa cuajó. Cuajó y fue a más, dándose el curioso caso de que puede uno tranquilamente ir a un restaurante a comer y salir con más hambre de con la que entró."
Como veis, simbólicamente, este es el primer post sin foto. El hambre reprime mi creatividad.
"El consumo excesivo de ensalada constipa el ánimo, contrae las gónadas y a decir de los expertos provoca astenia espiritual. La típica de lechuga, vamos. Otra cuestión es que ya llamemos ensalada a cualquier cosa. Ensalada de callos y morrillos de ternera, con guarnición de muslitos de pato, por ejemplo. Eso ya es diferente. Pero lo que es la ensalada en sí, la de lechugas y forrajes varios, es un coñazo que se inventó para entretenernos picando hierba mientras llega el arroz o el lechazo. Un matahambre pensado por algún antiguo cocinero astuto que no sabía qué hacer con las malas hierbas del jardín de su casa, les puso nombres molones (rúcula, brotes de primavera, canónigo y cosas así) y se dedicó a venderles a sus clientes las plantas que no se le querían comer ni las cabras. Y como suele suceder con las cosas absurdas (mírese si no el éxito de la corbata) la cosa cuajó. Cuajó y fue a más, dándose el curioso caso de que puede uno tranquilamente ir a un restaurante a comer y salir con más hambre de con la que entró."
Como veis, simbólicamente, este es el primer post sin foto. El hambre reprime mi creatividad.
miércoles, 29 de julio de 2009
lunes, 27 de julio de 2009
sábado, 25 de julio de 2009
viernes, 24 de julio de 2009
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