viernes, 18 de enero de 2008
Una de esas fotos que se quedan en el archivo y que te reencuentras con el paso del tiempo. Me gusta por su sencillez, por ese juego de grises y azules prácticamente planos que tanto repito y por la simplicidad de las líneas. ¡Que le voy a hacer!.....
Revisando la fotografía una vez publicada, me doy cuenta de que tengo una especial devoción por fotografiar paredes y vallas que ocultan unas cosas y dejan ver otras. El juego de la ambigüedad. En este caso, se asoma la torre de Marathon del estadio Castalia, pero todo el estadio (una capacidad de 15 o 20.000 espectadores) desaparece tras la valla. Buscaré más fotos que repitan esta idea.
lunes, 14 de enero de 2008
Valencia del tranvía

El amigo Joan Antoni Vicent inauguró el pasado 10 de enero una exposición en el IVAM en la que recupera la Valencia de los años 50, siguiendo los textos de su hermano, Manuel Vicent, en su novela "Tranvía a la Malvarrosa".
Estuve ayer visitándola y me encontré con cincuenta fotografías de formato medio que son un verdadero disfrute nostálgico-fotográfico. A la una de la tarde la exposición estaba de bote en bote, con un público basicamente de edad mas que media, algunos de ellos con los nietos de la mano.
Fotos clásicas, sin excesos, en las que se transmite la visión de una ciudad en sus rincones que conocimos una generación y que siguen ahí. Aproveché las estancia en Valencia para pasear el barrio del Carmen, que siempre es un disfrute.
sábado, 12 de enero de 2008
viernes, 11 de enero de 2008
Curiosidades de la globalización. En el díptico, la foto de la izquierda es mía; la publiqué ya en el mes de noviembre. La de la derecha, la encuentro hoy en Internet, fechada en 2007 y corresponde a un fotógrafo californiano. Los caminos del Señor son insondables, pero los del ojo fotográfico coinciden en un punto. ¿Qué extrañas influencias astrales llevaron a dos fotógrafos, a miles de kilometros de distancia, a tomar fotos tan iguales (y tan distintas a la vez)?
martes, 8 de enero de 2008
Vuelta al trabajo



Hay que volver al trabajo, pero cuesta deshacerse de la pereza de todos estos días de fiesta (fiestas x prejubilación = pereza al cuadrado). No se me ocurre nada (hoy las musas han pasao de mi) y me entretengo con el fotochop haciendo alguna parida. Montajes, referencias dalinianas, utilizacion de fotos antiguas ... Nada de provecho (o tal vez sí), aunque sirve para ir haciendo dedos.
domingo, 6 de enero de 2008
Magia
Dia de Reyes. Intercambio de regalos, en una borrachera de consumo. ¿Quien dijo crisis?Mis ya talluditos hijos disfruran como enanos y montan un campeonato de golf con su nueva Wii, la consola que ha batido todos los records de ventas. No ha quedado ni una en las tiendas. Pese a mi escepticismo inicial, crean un "alter ego" virtual para mi (¡¡magia!! ¡¡soy yo mismo!!) y me revelo como un golfista invencible.
Definitivamente, me he hecho mayor y comienzo a no entender nada del mundo que me rodea. La tecnología me desborda, pero debo reconocer que me lo he pasado "pipa".
viernes, 4 de enero de 2008
La luz en la pared

Visita a Sueras (en la Sierra de Espadán) el ultimo día del año. El pueblo monta una parafernalia folclórico-turistica rememorando su historia y sus costumbres y las calles se llenan de visitantes y de animación. Trajes antiguos, comidas tradicionales, matanza del cerdo (pobre cerdo: degollado, escaldado y descuartizado) y tenderetes con quesos, buñuelos, embutidos y otras bombas de colesterol. Un toro bravo ¡¡¡disecado!!! me mira desde una esquina de la plaza y me cuesta darme cuenta de que es inofensivo. ¡¡¡Coño, que susto!!! En un rudimentario corral de caña dormita una jabalina de tamaño más que considerable, también de aspecto poco tranquilizador.
Al rato de rondar por allí me convenzo de que la fotografia de reportaje no es lo mío y me meto en la iglesia, que está solitaria y silenciosa. Un rayo de sol entra por uno de los ventanales, rompe contra la pared y le da a uno de los altares ese aspecto fantasmagórico.
Ahí está el documento. Como diría Xavier Miserachs, "esto pasó".
Al rato de rondar por allí me convenzo de que la fotografia de reportaje no es lo mío y me meto en la iglesia, que está solitaria y silenciosa. Un rayo de sol entra por uno de los ventanales, rompe contra la pared y le da a uno de los altares ese aspecto fantasmagórico.
Ahí está el documento. Como diría Xavier Miserachs, "esto pasó".
martes, 25 de diciembre de 2007
Dia de Navidad. Luce el sol y hoy no es día de fotos. Toca comida familiar, despues de la cena familiar de Nochebuena. Ya no estamos para estas fiestas bárbaras de grandes comidas y la digestión de anoche sigue su curso.
Ayer volví a la playa de Nules y este es un borrador de una foto posible. Cielo azul y una de las pequeñas casas de una sola planta en primera linea, con los ocres tradicionales de las paredes, sobre los que se reflejan, como una amenaza, las antenas de los bloques de apartamentos que la cercan. Literario, pero eficaz.
Ayer volví a la playa de Nules y este es un borrador de una foto posible. Cielo azul y una de las pequeñas casas de una sola planta en primera linea, con los ocres tradicionales de las paredes, sobre los que se reflejan, como una amenaza, las antenas de los bloques de apartamentos que la cercan. Literario, pero eficaz.
viernes, 21 de diciembre de 2007
El color del Mediterraneo
Aprovecho un claro en la lluvia y el frío de estos días para pasear junto al mar, donde las casas de pescadores de principio del siglo pasado se mezclan con las nuevas urbanizaciones. Nada que ver unas con otras. Fotografío los blancos, los rojos, los ocres de esas casitas que están en peligro de desaparecer por que, por lo visto, invaden la zona maritimo-terrestre, mientras que los villones de primera fila recien contruidas a punta de pelotazo siguen tan tranquilas.
Como contraste me encuentro también los restos de los chiringuitos veraniegos, donde la gente joven se pone ciega en las noches de agosto y que, una vez hecho el negocio, se retiran dejando atrás desechos y basuras.
En lo positivo, me planteo iniciar una serie de fotografias donde se refleje en sus colores propios el paisaje de este Mediterráneo tan próximo y tan amenazado.
martes, 18 de diciembre de 2007
Villancicos en los porches

Música navideña bajo los porches de la plaza de la Vila. Hace un frío que pela y los jóvenes músicos tiritan bajo los anoraks, mientras llenan de villancicos la noche con sus clarinetes. La gente que pasa rápida en las compras de ultima hora se detiene, pese a la lluvia que comienza a caer, y les aplaude. A veces los pueblos vuelven a ser pueblos y recuperan el ritmo y el encanto de otros tiempos.
La foto está desenfocada, pero no importa. Tiene el encanto del momento.
La foto está desenfocada, pero no importa. Tiene el encanto del momento.
viernes, 14 de diciembre de 2007
jueves, 13 de diciembre de 2007
Restos de mi infancia
Paseo por el Castellón de mi infancia, por las calles en torno a la de Caballeros. Escenario de míticas luchas con pistolas de "ganxets", de partidos de futbol, de tardes perdidas (ganadas) jugando al "sendri", al "arribaelcarrolaburrayelamo" o a "undostrespared". O al "boli", antecedente directo del beisbol americano.La piqueta, también aquí, ha hecho estragos, pero incluso de la destrucción nace la belleza.
martes, 11 de diciembre de 2007
El huerto que quiso ser solar

Érase una vez un terreno en las proximidades de una ciudad cualquiera del Mediterráneo. Rodeado de naranjos y con un camino flanqueado por cipreses que llevaba hasta la casa en que se pasaba el veraneo, lejos de los calores de la urbe.
Llevaba en la cabeza
una lechera el cántaro al mercado
con aquella presteza,
aquel aire sencillo, aquel agrado,
que va diciendo a todo el que lo advierte
"¡Yo sí que estoy contenta con mi suerte!"
una lechera el cántaro al mercado
con aquella presteza,
aquel aire sencillo, aquel agrado,
que va diciendo a todo el que lo advierte
"¡Yo sí que estoy contenta con mi suerte!"
Pero alquien decidió que España iba bien y las constructoras comenzaron a comprar las fincas más próximas al perímetro urbano. La ciudad iba a doblar su población, se construirían miles de viviendas y el dinero correría a raudales por sus calles. Todos tendrían un BMW, como poco, y comprarían piso nuevo (con lo cual el dinero volvería al bolsillo de las inmobiliarias).
Esta leche vendida,
en limpio me dará tanto dinero,
y con esta partida
un canasto de huevos comprar quiero,
para sacar cien pollos, que al estío
me rodearán cantando el pío, pío.
en limpio me dará tanto dinero,
y con esta partida
un canasto de huevos comprar quiero,
para sacar cien pollos, que al estío
me rodearán cantando el pío, pío.
Del importe logrado
de tanto pollo mercaré un cochino;
con bellota, salvado,
berza, castaña engordará sin tino,
tanto, que puede ser que yo consiga
ver cómo se le arrastra la barriga.
de tanto pollo mercaré un cochino;
con bellota, salvado,
berza, castaña engordará sin tino,
tanto, que puede ser que yo consiga
ver cómo se le arrastra la barriga.
La finca del cuento esperó la aparición del empresario salvador, que llegaría con su PAI debajo del brazo, pero… esperando, esperando, la casa se deterioró, en el camino crecieron las malás hierbas y los naranjos murieron, primero, y fueron arrancados después. Hasta la tapia se derrumbó y nadie ha aparecido con la consabida recalificación.
¡Oh loca fantasía!
¡Qué palacios fabricas en el viento!
Modera tu alegría,
no sea que saltando de contento,
al contemplar dichosa tu mudanza,
quiebre su cantarillo la esperanza.
¡Qué palacios fabricas en el viento!
Modera tu alegría,
no sea que saltando de contento,
al contemplar dichosa tu mudanza,
quiebre su cantarillo la esperanza.
miércoles, 5 de diciembre de 2007
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